EL ENEMIGO (Charles Baudelaire)
Mi juventud no fue sino un gran temporal
Atravesado, a rachas, por soles cegadores;
Hicieron tal destrozo los vientos y aguaceros
Que apenas, en mi huerto, queda un fruto en sazón.
He alcanzado el otoño total del pensamiento,
y es necesario ahora usar pala y rastrillo
Para poner a flote las anegadas tierras
Donde se abrieron huecos, inmensos como tumbas.
¿Quién sabe si los nuevos brotes en los que sueño,
Hallarán en mi suelo, yermo como una playa,
El místico alimento que les daría vigor?
-¡Oh dolor! ¡Oh dolor! Devora vida el Tiempo,
Y el oscuro enemigo que nos roe el corazón,
Crece y se fortifica con nuestra propia sangre.
En un circuito o recipiente que contiene un fluido cuya presión es excesiva existe una válvula de seguridad que se abre permitiendo que escape. Del mismo modo una vía de escape es una ocasión, motivo u otra cosa a la que se recurre para desahogarse de una tensión, de un trabajo excesivo o agotador o para salir de la monotonía de la vida diaria. Para mí eso es todo esto. No lo exploto tanto como desearía, porque mi afán creativo siempre ha superado mis reales capacidades. Sólo AHÍ LO DEJO.-
lunes, 23 de julio de 2007
Mi juventud no fue sino un gran temporal (Charles Baudelaire)
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