¿En qué lugar de este mundo encaja una persona que nunca habla de sueños?
¿Qué sucedería si solo hablamos de ilusiones y proyectos? ¿ No parece todo un poquito más realista?
Ilusiones, sueños y proyectos. Ilusiones que animan, proyectos por emprender... y sueños que quién sabe que mecanismos del destino tienen que activarse para verse cumplidos.
Parecen palabras con contenidos totalmente diferentes. Nunca lo había buscado en su significado literal pero para escribir esta nota me he animado a encontrarlo y creo que en la misma definición está la clave.
- Ilusión (def. 2.- RAE):
- Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.
- Sueño (def. 6.- RAE):
- Cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse.
- Proyecto (def. 5.- RAE):
- Primer esquema o plan de cualquier trabajo que se hace a veces como prueba antes de darle la forma definitiva.
Así, con estas perspectivas ¿quién desearía aferrarse a un sueño antes que a una ilusión?. ¿Quién se dejaría llevar por un sueño antes que ponerse manos a la obra para llevar a cabo un proyecto?.
Por eso he dejado de pensar que soy un bicho raro como cuando nunca veía salir de mi frases tópicas como: "Los limites de los sueños estan en nuestra mente y el poder de alcanzarlos está en nuestros corazones." ¿Pretenden venir a decir que todo es posible? ¿Y el grado de decepción a que nos llevará esta paranoia de evitar la frustración a toda costa?... ¿dónde vamos a parar?
Preferiría que nos "educaran" en el esfuerzo que deberíamos llevar a cabo si deseamos realmente que se cumplan nuestras esperanzas e ilusiones. Desde aquí defiendo que és totalmente lícito tenerlas, es más: diría que necesario. Pero no veo el beneficio de bombardearnos continuamente con que otro mundo es posible olvidando el duro trabajo de cientos de miles de personas que han llegado a conseguir granito a granito los privilegios de los que disfrutamos hoy en día. Además de olvidarnos que para que nuestra parte del mundo progrese y "cumpla sus sueños" otra se ve sometida y anclada a un yugo del que es muy dificil escapar.
¡Conquistemos nuestros deseos! Con un pie en la realidad y otro en la ilusión, ascendiendo poco a poco. Pero no soltemos los dos pies a la vez porque nuestros sueños son muy altos y difíciles de controlar una vez echados a volar; podríamos caer y no volver a levantar.
Cumplir tus sueños no tiene nada que ver con alcanzar tus objetivos. Puedes perderte en mil campos de trigo celestiales en sueños irrealizables, para eso ya se encargan los grandes pensadores de recordárnoslo (Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él. Paulo Cohelo) y eso siempre resulta mucho más atractivo que recordarnos los puntos necesarios para llegar a alcanzar nuestros objetivos: análisis, valoración, organización, trabajo, esfuerzo, mejora, etc... En un sueño parece que todo va a venir rodado.
A pesar de todo debo decir que sí he encontrado "grandes citas", no tan famosas como las demás, que mueven el pensamiento a la mejor forma de consecución de nuestros deseos (y sueños):
- Sólo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto. [León Daudí]
- Tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar. [Antonio Machado]
- Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad. [Gandhi]
Tal vez sólo sea una diferenciación lingüística. O una confusión que lleva a designar con la misma palabra conceptos bastante distintos. Sólo digo que me chirrían ciertos tópicos, ciertas frases, algunas palabras usadas y tan reutilizadas para todo que pueden perder su brillo.
O tal vez sólo sean desvaríos de una novata insomne.
Mónica.-
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